Ayer 10 de abril se publicó en uno de los periodicos de aqui de Puerto Rico, la llegada de una niña que llegó muerta a un dispensario en Santurce, la cual la llevaban sus padres. Esta niña, de menos de dos años, llego con moretones y mordidas al dispensario. Aparentemente el padre de la niña tenia un expediente delictivo, pero aún así la madre de esta continuaba la relación con este, apesar de que familiares y vecinos le decian que lo dejara.
Pero, si una mujer esta con un hombre que abusa de ella, tiene que pensar que lo mismo le puede pasar a su hija, asi sea la hija del hombre, y más si este usa drogas. Lágrimas de cocodrilo habrá derramado, ¿Pero que creia ella que podía pasar?
Pero los familiares que sabían sobre el abuso que cometía con la mujer y que era usuario de drogas, ¿Cuantas veces fueron al Dept. de la Familia a quejarse sobre este asunto? Aunque no dudo que si lo hubieran hecho, el Dept. de la Familia, no hubiese hecho nada. Pues aquí, hasta que no se llega a la muerte no se hace nada.
Pero lo mejor de este caso es que la Fiscal de apellido Falak dijo que la pesquisa continuaba y que por lo pronto no podía clasificarla como una muerte sospechosa o como un asesinato.
¿Un menor que llega con moretones y mordidas en el pecho, muerta a un dispensario no es una muerte sospechosa? Yo quisiera pensar que eso fue una equivocación, pero se que no. Pero aquí nuestros niños son asesinados y no son tomados en serio pues no es el primer caso asi. Pues en marzo, otro niño fue asesinado misteriosamente y aun no se sabe quien fue su asesino y podría apostar que ni la semana que viene se sabrá.
Asi estamos aquí.
sábado, 10 de abril de 2010
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